La depreciación del peso mexicano

Por Carlos Cortés

En los recientes días se ha visto cómo el peso ha disminuido su valor respecto al dólar. Por ejemplo, el lunes 19 de septiembre llegó a cotizarse en el banco BBVA Bancomer en 20.10 pesos a la venta. Ya se tocó la barrera psicológica. Las causas son de índole interno y externo.

 

Estos son los principales factores:

 

Petróleo

La Organización de Países Exportadores de Petróleo modificó al alza su previsión de crecimiento en la producción petrolera de países no miembros en 200 mil barriles diarios. Mientras que la Agencia Internacional de Energía ajustó la demanda a 1.3 millones de barriles diarios, por debajo de la anterior cifra de 1.4 millones de barriles diarios, manteniéndose la sobreoferta que recortará las ganancias en los próximos meses. En el caso mexicano también irá a la baja en la plataforma de producción; sin duda el gobierno del PRI se vio obligado a cortar sus previsiones sobre la Reforma energética este año.

Elecciones en EE.UU.

El estado de salud de la candidata demócrata Hillary Clinton, especialmente a raíz de su reciente padecimiento de neumonía, preocupó a diversos analistas en medio de la carrera por la presidencia de Estados Unidos. Los constantes comentarios de su rival, el republicano Donald Trump, sobre la propuesta del muro que quiere construir en la frontera y el bloqueo de remesas, mantiene preocupado al Estado mexicano. Una tendencia es clara; cuando Trump sube en las encuestas el peso mexicano cae.

 

Posible incremento en las tasas de interés en Estados Unidos

 

El próximo 21 de septiembre, la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) dará a conocer el anuncio de su política monetaria. Diversos análisis apuntan que esta se verá incrementada. Si esta subida se concreta, sin duda diversos bancos centrales adoptaran ‘medidas espejo’, y en esta aversión al riesgo los inversionistas buscarán retirar sus capitales de las bolsas.

 

Crecimiento de la deuda pública

Se espera que llegue a un máximo de 50.5 por ciento del PIB en el 2016. Esto generó preocupación entre analistas y agencias calificadoras. Tanto Moody’s como Standard & Poor’s bajaron su perspectiva para el sistema bancario mexicano de “estable” a “negativa”. 


Por otro lado, el pago de intereses para la deuda pública para el 2017 será de 568 mil 197.6 millones de pesos. Esto ha afectado el desempeño en la Bolsa Mexicana de Valores, que ha visto perdidas en su principal índice el Índice de Precios y Cotizaciones.

 

Reducción en la perspectiva de crecimiento del PIB

La Secretaria de Hacienda y Crédito bajó la perspectiva a un rango de 2.0-2.6 por ciento, esto debido al informe del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), que reportó la contracción de 0.2 por ciento en la economía mexicana en su segundo trimestre, uno de los pilares que ha mantenido el nivel de crecimiento, el mercado interno, aunque este ya muestra una pérdida de fuerza. 


El gobierno apretó el cinturón al proponer un recorte de 239 mil millones de pesos en el gasto del gobierno, una reducción de 1.7 por ciento, ubicándose el presupuesto en 4.8 billones de pesos.

 

 

El principal índice en la Bolsa mexicana, el Índice de Precios y Cotizaciones, ha tenido una tendencia a la baja; esto se traduce en pérdidas por parte de las empresas mexicanas. 


Cuando las calificadoras bajaron la nota a “negativa”, México paso a la lista de países con inversiones de riesgo; tras ello, la salida neta de capitales aumentó, sobre todo en la tenencia de bonos mexicanos. 


México y su moneda se hicieron menos atractivos para los inversores; por lo tanto, dejaron de comprar activos mexicanos, mientras del otro lado el dólar se aprecia, aumentando aún más la brecha entre las dos divisas. El colchón petrolero se encuentra desinflado y aún faltan las elecciones en Estados Unidos y la política monetaria de la Fed. Se necesitaría una compra masiva de la divisa mexicana para que vuelva a apreciarse; la llegada de nuevos capitales al país o un aumento en los precios del petróleo, opciones poco probables. 


No obstante, el precio máximo al que se llegó es de 20.10 a la venta en un solo banco; si se ponderan las cotizaciones de 19 bancos tendríamos un promedio de 19.13 a la compra y 19.74 a la venta. Con un peso barato, las exportaciones serán más competitivas, el turismo se puede ser activado por los bajos precios, mientras las importaciones y la compra de insumos extranjeros serán más caros, habrá que estar pendientes del encarecimiento de bienes básicos por inflación y la cereza del pastel, la deuda externa aumentara aún más. 


México se encuentra en un panorama donde su presidente muestra altos índices de desaprobación, la economía se encuentra atascada y la corrupción e inseguridad frena las inversiones. Las predicciones no son alentadoras y el panorama mundial no muestra signos de reactivar la economía. Cada paso que se dé, tendrá que ser con mucho cuidado.

 

Más información en:

Notimex (17 de septiembre de 2016) Bolsa mexicana cae 3.40% en primera         quincena de septiembre. La jornada. Recuperado de        http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/09/15/bolsa-mexicana-cae-3-40-en-primera-quincena-de-septiembre

 

González, Y. (7 de septiembre de 2016) Recuperar credibilidad, el reto de Meade.           Expansión. Recuperado de            http://expansion.mx/economia/2016/09/07/recuperar-credibilidad-el-reto-de-meade

 

Muñoz Alma y Gabriela Romero (9 de septiembre de 2016) “A mí no me da risa” el recorte: Mancera. La Jornada. Recuperado de           http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/09/09/201ca-mi-no-me-da-risa201d-el-recorte-mancera