Fórum Cultural Guanajuato: agente de cambio en León

El Fórum Cultural Guanajuato es el complejo más grande dedicado a la difusión, estudio y creación del arte y la cultura que ha existido en la ciudad de León.  Se conforma por la Biblioteca Central Estatal “Wigberto Jiménez Moreno”, el Museo de Arte e Historia de Guanajuato, el Teatro del Bicentenario y el Departamento de Estudios Culturales de la Universidad de Guanajuato.

 

Desde su construcción en el 2007, la ciudad experimentó un cambio radical en sus prácticas, provocando un boom de manifestaciones culturales en un lugar que había vivido años aletargado debido a la escasa oferta cultural.  Años antes de su existencia,  los únicos espacios oficiales dedicados al arte eran el Teatro Manuel Doblado, la Galería Jesús Gallardo, Casa de la Cultura Diego Rivera, el Museo de León, el Museo de Arte Sacro, la extinta Galería Casa de las Monas y el Teatro María Greever; todos ubicados en la zona centro, bajo la dirección del Instituto Cultural de León.

 

 Teatro del Bicentenario

Fuente: http://teatrodelbicentenario.com/

 

En los recintos mencionados se dan cita eventos extraordinarios como el Festival  Internacional de Arte Contemporáneo y otros más tradicionales de creadores locales, nacionales e internacionales; sin embargo, hacía falta más. El Museo de Arte e Historia ha presentado muestras sorprendentes como: “Rodin… Dalí, del mito al sueño”, “Utopías y realidades: arte moderno y contemporáneo de la colección FEMSA”, y actualmente exhibe la muestra “Las posibilidades de los sueños, escultura de Leonora Carrington”, con una exposición escultórica al aire libre.

 

 En el Departamento de Estudios Culturales se imparte la licenciatura en Cultura y Arte, dedicada a formar gestores que están cubriendo la necesidad – que se tuvo tanto tiempo en la región – de contar con profesionales especializados en el área;  además, ahí se ofrecen talleres de arte para el público en general.

 

La construcción del lugar culmina con la inauguración del Teatro del Bicentenario en 2010, el primer teatro para la representación de ópera que se construye en casi 100 años en México. Ha presentado eventos como la “Ópera Tosca” de Puccini, “Cuadros de una exposición” de Mussorgsky, entre otras.

 

Mikhail Rudy “Cuadros de una exposición” en el Teatro del Bicentenario

Fuente: http://www.mexicoescultura.com/actividad/54022

 

Desafortunadamente, seguimos sufriendo el problema constante de la centralización del disfrute de la cultura en un sector restringido de la sociedad; el sitio ofrece asombrosos eventos a los que, por lo general, asiste un círculo muy exclusivo de personas. No quiere decir que necesariamente su oferta tiene que ser para todos; el arte, a final de cuentas, es para quien decide tener apertura a lo distinto y deleitarse con él. Sin embargo, más allá de quienes deciden valorarlo, existe el grueso de la población, cuyo consumo cultural se enfoca en los medios masivos de comunicación y el entretenimiento. El acceso al conocimiento es para unos cuantos y el resto no se da cuenta de que existe algo más allá de lo que imponen los medios.

 

León es una ciudad industrial dedicada primordialmente a la producción del calzado, que en ocasiones comete el error de extirpar la necesidad del arte y el aprecio a sus propias manifestaciones, olvidándose de que su oficio ancestral es, en sí, el arte, diseño y moda. Es un lugar que carece de diversidad de atractivos turísticos en comparación con Guanajuato, que aún conserva su arquitectura colonial y es cuna del Festival Internacional Cervantino.

 

Museo de Arte e Historia de Guanajuato

Fuente: http://www.playersoflife.com/articulo.php?id=1881

 

Definitivamente la ciudad de León ha progresado a pasos agigantados en cuanto a prácticas culturales. Los públicos se están formando, y  principalmente los jóvenes son quienes se encargan de revindicar la escena artística local, pese a las limitantes de la situación política económica y social que atraviesa todo el país. Sin lugar a dudas existe un antes y un después de la creación del Fórum, pero todavía queda mucho por avanzar para que el cambio suceda en todos los ámbitos.

 

 No es suficiente contar con estos espacios cuando la violencia, corrupción, impunidad y desigualdad social aumentan. Existe una mayor oferta cultural, pero cuestionémonos si realmente está transformando a la sociedad o solo es una pantalla para aparentar que todo está bien. Tenemos que seguir trabajando en la democratización de estas manifestaciones para que exista un cambio real.