Spectre: la crónica de ser un extra

Por Erendira Navarrete

Hay de todo acá, el que se dedica a ser extra y el que por primera vez entra al medio. Tal y como en México, lo que abunda es variedad: mexicanos, ingleses, gringos, alemanes, franceses, argentinos, españoles, uruguayos, haitianos, etcétera; seguramente me faltaron algunos más porque 9 días no son suficientes para conocer a más de 1500 personas.

 

Empezamos. 3:15 am, el despertador suena y la insatisfacción de dormir poco me hace lanzar un gruñido, me levanto casi dormida y comienzo a prepararme, ya que a las 4:00 am es el llamado y hay que llegar con la mayor puntualidad posible. La cita es en el Centro de convenciones Tlatelolco, todo el equipo ya está ahí desde quién sabe qué hora para recibirnos.

 

El acceso y el desayuno transcurren con agilidad, pero somos tantos que alrededor de las 5 am siguen llegando extras. Después del desayuno pasamos a vestuario, maquillaje y peinado. Aproximadamente es una hora por persona (exceptuando a los que van de civiles). Cuando estamos listos abordamos los camiones RTP que nos llevan al set y que van escoltados por un par de policías de tránsito. Una vez que llegamos a la locación nos concentran, en espera de que arriben todos para darnos indicaciones. Por grupos nos llevan hasta nuestro sitio en el set, nos ordenan y debemos esperar a que todo esté listo.

 

El director de Spectre: Sam Mendes

Fuente: http://www.007.com

 

La celebración de día de muertos llegó en marzo, por lo que el olor a copal nos acompañará hasta que termine la grabación. Carros alegóricos y calaveras gigantes elaboradas por mexicanos, músicos, bailarinas sobre ruedas, breakdancers, catrinas y catrines, esqueletos étnicos, novias muertas y civiles; sólo en este pequeño mundo amurallado se siente verdadera la atmósfera del Día de Todos los Santos, aunque sabemos que nuestra estética dista de aquella que pulula por las calles pidiendo calaverita en noviembre.

 

 En México mantener vivas las tradiciones es un trabajo que en su mayoría hacen los viejos, por eso me parece excelente que una de ellas aparezca en una película que será vista por millones de mexicanos jóvenes; tal vez de esta forma se interesen un poco, aunque sea de pasada, en conocer e investigar sobre la fiesta que celebramos para recibir a nuestros muertos.

 

La curiosidad de la gente se hizo notar desde el primer día. A lo lejos divisé una concentración de personas tras las vallas de seguridad, donde todos trataban de ver algo y capturar las imágenes, muchos sin éxito. Dentro del set recibimos visitas, varios compañeros mencionaron haber visto a las hijas de Angélica Rivera mirando la grabación, y el mismo día vimos entre los visitantes al vocalista de Reik. Sí, James Bond ha ocasionado gran interés. Algunas personas más tomaban videos desde balcones y ventanas, mientras otros desde las azoteas miraban; incluso hubo gente que se coló en el set para tomar fotos o ver de cerca a Daniel Craig, el protagonista de la película.

 

Daniel Craig protagoniza al agente 007

Fuente: http://www.007.com

 

Me sorprendió todo, desde el equipo de grabación que cada día amanecía en sitios distintos y la agilidad con la que se preparaban. No puedo imaginar el número de personas necesarias para grabar unos pocos segundos por día; por ejemplo, sólo de extras fuimos poco más de 1500, y también estaban los aguadores que nos hidrataban todo el día, los choferes de RTP, los paramédicos, los de seguridad, el crew y el equipo de Julio Toledo Extras Casting.

 

Muchos comentarios elogiaban el buen trato, se repetía que era evidente que estábamos con una producción internacional, ya que nos procuraba todo lo necesario, lo que tiene sólo parte de verdad, porque la organización mexicana también hizo posible el éxito de la filmación de Spectre. Después de esta producción, muchos hablan de una posibilidad de reconocimiento hacia México. No sé, a mi parecer, este país les brindó todas las facilidades para hacer uso de la ciudad, una cuestión un tanto polémica por las sabidas trabas que se les proporciona a las producciones nacionales. Ojalá nuestro cine tuviera tantos inversionistas como Spectre.

 

Muchas películas nacionales quedan archivadas en el olvido de un país interesado en el espectáculo de los efectos especiales. En México se le da la espalda al arte, y no sólo al séptimo; nuestra riqueza cultural es enorme, pero conocida por pocos, y la producción artística se paraliza por la falta de inversión, el recorte presupuestal y nuestro abandono en busca de la prosperidad económica en otros ámbitos laborales.

 

Grabaciones en el Centro Histórico de la Ciudad de México

Fuente: http://blog.screenweek.it

 

Espero que esto sirva un poco para hacer conciencia sobre el trabajo que requiere la elaboración de una película, sea cual sea su escala, y también para reconocer nuestras tradiciones, las verdaderas, porque lo que será visto en Spectre no es exactamente México.