Ivan Matoušek: México inspira

Por Hermes Villafaña

“México inspira”, dice Ivan Matoušek, artista plástico, escultor y diseñador gráfico checo. Ese es el nombre de la nueva exhibición, que se exhibe en su ciudad natal de República Checa, Brno, en la cual Ivan nos comenta su experiencia en México y las razones detrás de su más reciente serie llamada “Ráno a večer”, Mañana y Noche, en el idioma español.

 

Brno es la segunda ciudad más grande de República Checa y es cuna de artistas y escritores como Milan Kundera, así como también es el lugar de descanso eterno de personalidades como Gregorio Mendel.  Brno es la sede del Poder Judicial del país y cuenta con una población de más de 400 000 habitantes.

 

Situada en el llamado “Corazón de Europa”, a un par de horas de Praga y de Viena, Brno ha gestado movimientos como el funcionalismo y tiene una comunidad activa de artistas a la que pertenece Ivan Matoušek, que va más allá de la corriente y deja huella en nuestras memorias por siempre.

 

Sus padres son el famoso escultor Vladimir Matoušek y la psiquiatra Vlasta Matouškova; Ivan, a sus 29 años, tiene seis hermanos (él es el tercero) y es el único en la familia en seguir los pasos artísticos de su padre.

 

Con una trayectoria de más de 14 años, él ha creado diferentes esculturas en madera que adornan importantes lugares en Europa Central y cuenta con una vasta colección de pinturas hechas con varias técnicas que van desde el acrílico hasta el spray y el esténcil. Es creador de varios logos, conceptos y visualizaciones para diversas compañías en su país.

 

“Tuve la grandiosa oportunidad de visitar México en el verano del 2014”, nos dice con una gran sonrisa que parece dibujada a pinceladas por su propia mano. En su primera visita al continente americano, Ivan recuerda con exactitud la diferencia principal que percibió al pisar las hermosas tierras mexicanas.

 

Serie Ráno (Mañana)

Autor: Ivan Matoušek
Fotografía: Hermes Villafaña

 

“Para la gente checa, México es una tierra exótica y ahora sé por qué”, nos comenta mientras cuelga uno de sus cuadros en la pared de su exhibición en el foyer del Teatro Husa na Provazku, fundado en 1967, sólo un par de años antes de la entrada en vigor de la llamada “normalización” y de la invasión de la Unión Soviética, por un grupo aficionado de jóvenes actores, músicos, filósofos y estudiantes de diversas facultades de las universidades de Brno. El teatro sobrevivió al cambiar su nombre a Divadlo na provázku, o Teatro en la soga. Fue hasta 1991, dos años después de la caída del régimen comunista, cuando el teatro reinstala el nombre original que hasta entonces había sido censurado. Vaclav Havel, ex presidente de la Republica Checa hasta el año 2003, escritor, dramaturgo y director de cine, solía escoger el Teatro Husa na Provazku para realizar sus obras de teatro hasta el día de su muerte en el año el 11 de Diciembre del año 2011.

 

“México es color, su gente es calidez y la comida es el paraíso”, dice el artista. Matoušek entonces decidió incorporar a su ya planeada serie Ráno (Mañana), que básicamente une lo gris de una mañana checa con el poco de sabor que tienen los pequeños placeres que podemos inyectar a nuestra monótona rutina de despertar. La intensidad del color negro del café en Snídaně (Desayuno) nos hace desear poder ser parte de ese cuadro y poder disfrutar de un buen café antes de emprender con horas de trabajo.

 

Snídaně (Desayuno)

Autor: Ivan Matoušek
Fotografía: Hermes Villafaña

 

“El poder presentar mi arte en un lugar con tanta historia de lucha contra la opresión y la censura es tan increíble como el poder demostrar a través de mis colores que el paraíso existe en medio de los grises en que nos han enseñado a vivir”, nos comenta Ivan.

 

En su cuadro Kočky (Gatos), dos siluetas nos roban la atención al estirarse a lo largo del lienzo en colores rosas y violetas, mientras que a través de la ventana donde los animales están, la calle y los edificios vecinos se pierden en la cotidianeidad de la semana laboral.

 

Kočky (Gatos)

Autor: Ivan Matoušek
Fotografía: Hermes Villafaña

 

“Cuando estuve en Puerto Escondido, mientras tomaba el sol, un gato playero se acercó a mí y se tumbó a mi lado”, recuerda Matoušek. “Es entonces cuando decidí modificar mi plan y llevarme un pedacito de México a casa”, cuenta el artista.

 

La segunda parte de la serie Vecer, nos cuenta sobre lo cálido y maravilloso que es México y su gente. En Chilli (Chiles), uno de los cuadros favoritos, el artista plasma el sabor y la perfección de unos chiles jalapeños sin caer en lo comercial.

 

Chilli (Chiles)

Autor: Ivan Matoušek
Fotografía: Hermes Villafaña

 

El neorrealismo de su trabajo ha sido citado como el placer del contraste.

 

Stín na pláži (Sombra en la playa) es un ejemplo perfecto de ese contraste que ha llevado a Ivan Matoušek a ganarse la admiración del público. “Pinté Stín na pláži al recordar las aguas del Pacífico purificándome de pies a cabeza”.

 

Matoušek planea continuar con el tema de México y seguir trayendo el alma mexicana a las tierras de Europa. Sus obras se encuentran en exhibición en el foyer del Teatro Husa na Provazku desde febrero y hasta principios de abril de 2015.

 

Teatro Husa na Provazku

Fotografía: Hermes Villafaña

 

Para conocer más sobre el autor visita su sitio oficial en Facebook y en Tumblr:

https://www.facebook.com/IvanMatousekCz

http://ivanmatousek.tumblr.com/