El tamal, alimento de dioses y godínez

Por Eréndira Navarrete

 

México es el legado de un mestizaje: nuestras tradiciones, el color de nuestra piel, nuestra gastronomía, creencias y hábitos. En estos días celebramos una fiesta particularmente llamativa por su platillo principal, un pequeño manjar de consumo sumamente cotidiano; de rajas con queso, de salsa verde, de mole, de dulce, ¡acérquese, acérquese señora ama de casa y pida sus ricos y calientitos tamales!

 

Los tamales son una tradición gastronómica que conjunta en su masa el resultado de la unión de dos culturas. Cuando los españoles procuraban los sabores de su tierra natal y los indígenas insistían en el consumo de sus alimentos, resultó una combinación de técnicas, ingredientes y hábitos alimenticios. En los tianguis convivían los productos europeos al lado de los frutos de la cocina local, y sucedió que poco a poco estos ingredientes se fueron mezclando para dar lugar a un nuevo repertorio gastronómico.

 

Antes de hablar del tamal, debemos mencionar al alimento del hombre desde por lo menos 7000 años: el maíz, que no sólo representó el sustento alimenticio de las antiguas civilizaciones, también fundamentaron en esta gramínea su economía subsistencial, por lo que se convirtió en un modus vivendi de las civilizaciones mesoamericanas.

 

El nixtamal es la masa de la que están hechos los tamales, esta masa es el resultado de la cocción del grano de maíz con cal. Para nosotros es muy común y sencillo conseguirlo, pero a nuestros antepasados les tomó siglos domesticar y procesar el maíz para sus diversos fines culinarios. ¿Cuántos tipos de tamal existirán? Tantos como podamos imaginar, la ventaja de agregarle ingredientes a la masa antes de su cocción ha dado lugar a una variedad riquísima de sabores.

 

En el continente americano la mayoría de los países han desarrollado una amplia variedad de tamales, especialmente México, Perú, Argentina, chile y Bolivia. Sin embargo México cuenta con el mayor número de presentaciones de este platillo. No se sabe en qué región surgió por primera vez el tamal pero sabemos que fue utilizado como ofrenda en rituales ceremoniales; un ejemplo vigente es el día de muertos, fiesta en la que uno de los principales elementos comestible son los tamalitos. Pero hay otra fiesta en el que los tamales ocupan el puesto de honor: el día de la Candelaria que se celebra el 2 de febrero.

 

En la tradición del día de la Candelaria, aquellos que comieron rosca y tuvieron la “fortuna” de encontrar el muñequito (la representación del niño dios) en su rebanada, se convierten en los padrinos que ofrecerán tamales a familiares y amigos. Pero esta es una costumbre mitad católica, mitad prehispánica.

 

Los indígenas celebraban el inicio del calendario azteca y ofrendaban tamales a tres deidades: Tláloc, Chalchiuhtlicue y Quetzalcóatl, por otro lado esta fecha coincide con la celebración católica de la presentación de Jesús al templo de Jerusalén.

 

Entre el viejo y el nuevo mundo existió una relación sincrética de la cual no tenemos una explicación, sin embargo contamos con un territorio de una riqueza cultural que impresiona a otros países. Tenemos la fortuna de ser poseedores de una historia fascinante, y en este caso una gastronomía de una variedad de sabores prácticamente inagotable.

 

Les recordamos que estos días pueden disfrutar de la Feria del Tamal 2015 en el Museo Nacional de Culturas Populares y paralelamente en el Jardín Hidalgo con más de 150 expositores nacionales e internaciones, todo esto en el centro de la delegación Coyoacán hasta el 2 de febrero. ¡Buen provecho!