El Informe sin resultados

Por Diana Nuño

 

 

Este miércoles, nos visitó el candidato republicano Donald Trump. Llegó a Los Pinos, después de aceptar la invitación hecha por el presidente mexicano Enrique Peña Nieto. El actual gobierno nacional se encuentra inmerso en una crisis, y presentó el Cuarto Informe de Gobierno, prácticamente sin resultados.

 

Siguen los escándalos de corrupción de la familia presidencial, aumentos a la gasolina, el plagio de una tesis, una creciente violencia y delitos como homicidios y desaparición forzada, una contracción de la economía, el conflicto magisterial y un largo etcétera. Como si esto no bastara, la imagen de México al exterior es cada vez más deficiente, con una figura presidencial criticada, cuestionada y burlada.

 

Donald Trump ha ofendido, caricaturizado y criticado a los mexicanos. No comprende la inmensa fuerza laboral que representan en la Unión Americana. Su propuesta es la creación de un muro fronterizo y dividir a las naciones, criminalizar la migración, cerrarse al trabajo de cooperación que es tan indispensable entre los Estados. Trump es el James K. Polk de los mexicanos en el siglo XXI. Tras la visita, el mensaje a los medios fue hipócrita por parte del magnate estadounidense; vino a decirnos a la cara que construirá el muro. Este era el momento clave para que el gobierno mexicano tomara una postura, le manifestara que no estamos de acuerdo, que no pagaremos por un muro, que no permitiremos más ofensas.

 

Sin embargo, no se manifestó postura; por el contrario, Peña habló de “malinterpretaciones” en los discursos de Trump. Pero los mexicanos, lo decimos abiertamente: “You are NOT welcome, Mr. Trump”.

 

Así, recibimos el Informe de Gobierno desanimados, decepcionados del gobierno, lamentando la falta de dignidad. Intentaron hacer un Informe cercano a los jóvenes, con una habilidad de Peña para no responder las preguntas de forma directa, con jóvenes poco críticos.

 

 

El gobierno de Enrique Peña Nieto está en crisis; se encuentra en el momento más bajo de aprobación y, de cara a las elecciones presidenciales en el 2018, el panorama es desalentador para el PRI.

 

En la Asamblea General, aclamaban a Peña los de su partido, con una inexplicable soberbia. Pero, los problemas ya no se pueden ocultar. Usted Señor Presidente, dice como slogan: “Las cosas buenas casi no se cuentan…” y es así, porque no las hay y si existen se ven opacadas por sus escándalos.