La herencia de los utópicos

Por Jordan Castro

 

El socialismo, la doctrina política y económica que busca que los medios de producción pasen en manos de los trabajadores, es una ideología que usualmente la atribuimos principalmente al marxismo. En parte es cierto, el marxismo es importantísimo, cambio al mundo, motivó a los trabajadores, pero al final, su muro fue derribado.

 

Sin embargo, el socialismo, existe antes de Marx, con pensadores y filósofos que fueron importantes, antecesores que sin ellos, no conoceríamos a lo que hoy se estudia y se entiende como socialismo.

 

A estos pensadores, se les conoce como los socialistas utópicos, ya que para los marxistas más ortodoxos, estos postulados eran idealistas y carecían de contexto científico, no obstante, sus obras aún pueden verse hasta el día de hoy.

 

Muchos de estos personajes venían de ser críticos de la Revolución Francesa, no pensaron en un mundo perfecto, pero sí en las condiciones morales y materiales de los trabajadores, con la curiosa reivindicación de los valores del cristianismo, como fue en el caso del Conde de San Simón, que consideraba que en el cristianismo, están plasmados: los ideales de la justicia social y la solidaridad, todo esto plasmado en una obra llamada: ‘’El nuevo cristianismo’’.

 

San Simón no consideraba la propiedad privada como el problema, pero propuso abolir la herencia, para él, cualquier persona debería hacer su propia riqueza por su propio esfuerzo. Emmanuel Mounier, después retomaría mucho del pensamiento de San Simón, para el desarrollo del personalismo comunitario.

 

Otro personaje a mencionar es Robert Owen, empresario inglés que tuvo una gran compasión por el estado de sus trabajadores, y sus condiciones laborales. Su visión era reforma el sistema capitalista para hacerlo mucho más justo para los obreros.

 

Era un reformista, y su énfasis en el valor de la cooperación lo llevo a crear lo que ahora conocemos como el sistema cooperativo, inspirando a generaciones futuras, a la utilización del modelo del cooperativismo como una gestión más democrática para los trabajadores y que existe hasta el día de hoy en nuestro país.

 

Owen rechazaba la lucha de clases, creía que las clases podrían cooperar y reconocerse entre ellas, como lo dijo un miembro del Partido Laborista Ingles: ‘’Debemos recordar que el fundador del socialismo inglés no fue Karl Marx sino Robert Owen, y que Robert Owen no predicaba la lucha de clases, sino la doctrina de la fraternidad humana’’.

 

 

Aunque no todo en el pensamiento de Owen queda vigente, mucho de sus postulados o experimentos sociales fallaron contundentemente, tal es el caso, de la comuna New Harmony, que fue establecida en Indiana, Estados Unidos, falló tras los dos años de haberse fundado.

Aunque hoy en día la figura de los socialistas utópicos nos parece como soñadores, su aportación a la historia, es importante. Su herencia existe en las cooperativas aún vigentes, y en el reformismo de muchos personajes actuales que están en contra del statu quo y de la violencia.