Democracia a la mexicana pa’la Constituyente de la CDMX

Por Rubí Díaz

 

¿Realmente las próximas elecciones a celebrarse el próximo 5 de junio en la Ciudad de México, es un ejercicio democrático para la redacción de una Constitución que establecerá los principios básicos de la legislación y del gobierno de nuestra ciudad?

 

“Democracia a la Mexicana” así es como me gusta llamarle a toda la actividad electoral realizada por los partidos políticos, el Instituto Nacional Electoral y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, pero a mí me llama la atención de todas las cosas importantes a destacarse, dos puntos que se han convertido en el centro de debate para muchos; el primero, la participación de candidatos independientes realmente como una alternativa de cambio en nuestra democracia, y dos: la lista de candidatos lanzados por los partidos políticos conformado por artistas de cine, escritores, activistas, y el equipo de asesores externos de nuestro flamante Jefe de Gobierno conformado, entre otros,  por ejemplo ¿el redactor de “Sopitas”?

 

Los candidatos independientes son el claro mensaje de que la población mexicana busca opciones distintas a las deficiencias y poca credibilidad que hoy en día los partidos políticos representan, y que como derecho fundamental pueden ejercerlo, pero ojo, algunos han mal interpretado este ejercicio político como algo que se está poniendo de moda y no dudaría que también como un gran trampolín para las elecciones a celebrarse en 2018. Ahora bien, con los requisitos solicitados por parte del Instituto Nacional Electoral para su registro en las boletas electorales, se pidió contar con más de 73 mil firmas de apoyo ciudadano, que a simple vista, fue un gran obstáculo para éstos ¿a quién quieren engañar? con esa cantidad de firmas se pueden conformar dos nuevos partidos políticos; por otro lado, el pasado 16 de mayo se emitieron fallos de medios de impugnación a favor de 10 aspirantes más, a menos de 20 días de días de que se realice la votación para elegir a los 60 legisladores restantes que conformaran la Asamblea Constituyente y sin llevar a cabo una verdadera revisión de las firmas “por falta de tiempo”. Con lo anterior, más que hablar de un gran cambio, podemos destacar un retroceso en nuestra democracia.

 

 

Por otro lado, la lista de los candidatos por parte de los partidos políticos conformado por algunos actores de cine y escritores dan a pie a la crítica de que continúan con sus antiguas y pésimas estrategias de siempre, buscar obtener votos a partir de la popularidad, y no, no me sorprende, pero me indigna que continúen tratando a las personas como seres fácilmente de convencer, y no, no estoy diciendo que se tenga que limitar su participación, pero considero que los activistas, abogados y buenos políticos pueden realizar un mejor trabajo ¿la razón?, cuentan con los conocimientos necesarios y un estudio previo de las necesidades de la ciudad, comentario que enlazo con mi opinión sobre los asesores externos como “el Sopitas”.

 

Sí, aún queda mucho por analizar de manera objetiva desde la Ciencia Política y la Ciencia Jurídica, pero con esto sólo tengo la intención de invitarlos a la reflexión, la crítica  y a la manifestación de muchas inconformidades sobre lo que esta pasando en la democracia a la mexicana, por ser un tema que nos compete a todos, ya lo señala nuestra Constitución Federal: “La soberanía nacional reside esencialmente y originariamente en el pueblo…” y es voluntad del pueblo constituirse en un República democrática.